Israel anunció una nueva ofensiva militar contra objetivos vinculados a Hezbollah en Líbano, en el marco de la escalada regional que también involucra a Irán y en represalia a los ataques acontecidos en las últimas horas en Tel Aviv. Según informó el Ejército israelí, los ataques alcanzaron instalaciones subterráneas y posiciones estratégicas del grupo armado en territorio libanés, así como infraestructuras militares iraníes.
Las Fuerzas de Defensa de Israel señalaron además que, en el desarrollo de las operaciones, lograron derribar por primera vez un avión caza iraní. En paralelo, Teherán suspendió la ceremonia de despedida del líder supremo Alí Jamenei, en medio de la creciente tensión.
En un mensaje difundido en árabe, el vocero militar Avichay Adraee instó a los habitantes del sur del Líbano a retirarse "de inmediato" hacia el norte del río Litani. También advirtió que "deben evacuar sus hogares inmediatamente" y que "cualquiera que se encuentre cerca de miembros, instalaciones o armas de Hezbollah pone su vida en peligro".